miércoles, 12 de octubre de 2011

Acuerdo Bases Curriculares


Los Acuerdos que ha adoptado el Consejo en relación con los Objetivos Fundamentales y los Contenidos Mínimos Obligatorios son los siguientes:
ITEMDESCRIPCIÓN
Acuerdo 096/2011
[pdf 41,94 Kb]
Aprobar las bases curriculares desde 1º a 6º básico correspondientes al sector Matemática, y las bases curriculares desde 5º y 6º básico correspondientes al sector Idioma Extranjero Inglés, presentadas por el Ministerio de Educación.


Formular observaciones a las bases curriculares de 1º a 6º básico correspondientes a los sectores de Lenguaje y Comunicación, Historia, Geografía y Ciencias Sociales y Ciencias Naturales, presentadas por el Ministerio de Educación.
Acuerdo 093/2010
[pdf 120,08 Kb]
Transmitir observaciones a la propuesta de perfiles de egreso correspondientes a 21 especialidades de la Formación Diferenciada Técnico Profesional, que comprende las especialidades de Forestal, Procesamiento de la madera, Muebles y terminaciones en madera, Agropecuaria, Edificación, Terminaciones de construcción, Montaje industrial, Obras viales y de infraestructura, Instalaciones sanitarias, Refrigeración y climatización, Naves mercantes y especiales, Pesquería, Acuicultura, Operación portuaria y logística, Explotación minera, Metalurgia extractiva, Asistencia en geología, Servicios de turismo, Servicios hoteleros, Atención de adultos mayores, Atención de enfermería, correspondientes a los sectores Maderero, Agropecuario, Construcción, Marítimo, Minero, Turismo y Hotelería, y Programas y Proyectos Sociales, presentada por el Ministerio de Educación.
Acuerdo 028/2009
[pdf 64,97 Kb]
Informar favorablemente la propuesta de modificación de los capítulos introductorios de los marcos curriculares de Educación Básica y Media y de los Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de los siguientes sectores de aprendizaje: Lenguaje y Comunicación, Matemática, Historia y Ciencias Sociales, Ciencias Naturales e Inglés, presentada por el Ministerio de Educación.
Acuerdo 001/2009
[pdf 85,22 Kb]
Informar favorablemente la propuesta de Ajuste Curricular para 21 especialidades de la Formación Diferenciada Técnico Profesional de la Educación Regular, que comprende las especialidades de: Elaboración Industrial de Alimentos, Servicios de Alimentación Colectiva, Administración, Contabilidad, Secretariado, Ventas, Operación de Planta Química, Laboratorio Químico, Vestuario y Confección Textil, Atención de Párvulos, Atención Social y Cultural, Gráfica, Dibujo Técnico, Electricidad, Electrónica, Telecomunicaciones, Mecánica Industrial, Construcciones Metálicas, Mecánica Automotriz, Matricería, Mecánica de Mantenimiento de Aeronaves y el capítulo introductorio de dicha formación, denominado Capítulo VI Objetivos Fundamentales Terminales para la Formación Diferenciada Técnico Profesional en la Educación Media, presentada por el Ministerio de Educación.
Acuerdo 019/2007
[pdf 61,52 Kb]
Informar favorablemente la propuesta de modificación de Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Media de Adultos para el sector de Educación Matemática, presentada por el Ministerio de Educación.
Acuerdo 072/2006
[pdf 61,25 Kb]
Informar favorablemente la propuesta de modificación de Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Básica de Adultos para los subsectores de Lengua Castellana y Comunicación y de Educación Matemática, presentada por el Ministerio de Educación.
Acuerdo 029/2006
[pdf 60,81 Kb]
Informar favorablemente la propuesta de Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios del subsector Lengua Indígena para la Enseñanza Básica, presentada por el Ministerio de Educación.
Acuerdo 002/2006
[pdf 61,58 Kb]
Informar favorablemente la propuesta de Objetivos Fundamentales Terminales para la Formación Diferenciada Artística en la Educación Media, presentada por el Ministerio de Educación.
Acuerdo 027/2004
[pdf 15,33 Kb]
Informa favorablemente la propuesta de Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Básica y Media de Adultos Presentada por el Ministerio de Educación. Notificado:11.08.2004
Acuerdo 096/2002
[pdf 69,95 Kb]
Informar favorablemente la modificación del Decreto Supremo de Educación Nº 40, de 1996, y sus modificaciones posteriores, que estableció los Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios para la Educación Básica, por lo que se introducen modificaciones a los Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios para el primer ciclo básico de los subsectores de Lenguaje y Comunicación y de Educación Matemática.
Acuerdo 080/2000
[pdf 64,78 Kb]
Aprobar la propuesta de modificación al Decreto Supremo N°220 de 1998, sobre Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Media presentada por el Ministerio de Educación con fecha 23 de junio de 2000.
Acuerdo 046/1998
[pdf 85,4 Kb]
Aprobar favorablemente la propuesta de Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Media, presentada por el Ministerio de Educación con fecha 23 de marzo de 1998.
Acuerdo 090/1997
[pdf 69,06 Kb]
Informa favorablemente a la postergación de la aplicación del Decreto Supremo de Educación N° 40 de 1996, en el curso correspondiente a 5º año de Enseñanza Básica, NB.3, para el año escolar 1999.
Acuerdo 178/1996
[pdf 69,04 Kb]
Informa favorablemente la introducción de modificaciones del Decreto Supremo de Educación Nº 40 de 1996, que establece OFCMO para la educación básica, en el texto actual del Sector Ciencias, subsector Comprensión del Medio Natural, Social y Cultural, presentada por el Ministerio de Educación con fecha 17 de octubre de 1996.
Acuerdo 141/1996
[pdf 71,46 Kb]
Informa favorablemente a la introducción de modificaciones del Decreto Supremo de Educación Nº 40 de 1996, que establece OFCMO para la educación básica, en cuanto incorpora un Objetivo Fundamental y un Contenido Mínimo Obligatorio al Sector Ciencias, subsector Comprensión del Medio Natural, Social y Cultural, presentada por el Ministerio de Educación con fecha 17 de octubre de 1996.
Acuerdo 067/1996
[pdf 72,61 Kb]
Informa favorablemente a la propuesta de modificación del texto de Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos para cada uno de los años de estudio de la enseñanza básica, incorporado como Anexo del Decreto Supremo de Educación Nº 40 de 1996, presentada por el Ministerio de Educación con fecha 19 de junio de 1996.
Acuerdo 051/1992
[pdf 187,26 Kb]
Establece directrices para que el Ministerio de Educación determine los principios, conceptos, criterios y procedimientos que orientaran el proceso de formulación de Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos y emite informe a dicha consulta.

martes, 6 de septiembre de 2011

Nº 2: “Es injusto que el Estado financie la educación de todos”


FALSO. Este es uno de los lugares comunes más usados y seguramente los lectores lo han oído en alguna sobremesa cuando se conversa sobre la posibilidad de establecer en Chile un sistema de educación financiada por el Estado para todos los estudiantes. El argumento se suele expresar así: “Sería una frescura que el Estado (o sea, todos los chilenos) financiara la educación de los más ricos. Lo que se debe hacer es que los que pueden pagar lo hagan y que el Estado se encargue de los más pobres”.
Lo notable es que ese razonamiento, que se presenta como una defensa de la equidad e incluso como una crítica al intento por favorecer a los ricos, en realidad lo que hace es consagrar un sistema altamente desigual. ¿Cómo ocurre esto? Veamos.
Se dice que una política es “regresiva” cuando redistribuye el ingreso hacia los más ricos, es decir, cuando en virtud de esa política la brecha entre ricos y pobres aumenta. Su opuesto es una política “progresiva”, que logra disminuir esa brecha.
Para saber si una política es progresiva o regresiva, en consecuencia, es necesario mirar no sólo cómo se gastan los recursos fiscales, sino también la forma en que se recaudan. El modo normal de financiamiento del gasto público son los impuestos. La lógica nos indica que si los impuestos los pagan desproporcionadamente los ricos, por ejemplo si el rico paga 100 y el pobre paga 10, será progresiva una política que dé 55 a cada uno, pues ha acortado la brecha entre ambos.
El lugar común que estamos analizando descansa, absurdamente, en la idea de que sólo mirando el gasto es posible saber si una política es o no regresiva. Es decir, nos hace creer que todo estará bien mientras ni un peso del Fisco vaya a la educación de los más privilegiados.
Pero lo que ocurre no está bien. Pues cuando se afirma que es regresivo que el Fisco pague la educación de los ricos, lo que en realidad se está diciendo es que la educación se distribuirá de dos maneras: a los ricos el Estado les negará cualquier financiamiento, ya que pueden pagar la educación de su propio bolsillo; y el resto de la población recibirá financiamiento (en los establecimientos particulares subvencionados) o una educación gratuita, en el sistema municipalizado. Y lo que ocurre es que los más pobres solo reciben la subvención del Estado, o sea, el mínimo. Y a medida que se sube en la escala de ingresos, las familias van haciendo el aporte que pueden, sumándole recursos a la subvención, hasta llegar a los que no necesitan esa subvención porque pueden desembolsar mucho dinero propio. De ese modo, sobre el piso constituido por la subvención, el que puede pagar un adicional de 10 se educará en un establecimiento con otros que pueden pagar un adicional de 10 y el que puede pagar 1.000 adicionales se educará con otros que pueden pagar 1.000. En otras palabras, el sistema tenderá a segregarse de modo riguroso por ingreso. Y, como vimos en la introducción, cuando llegue el momento de competir en el mercado, el que recibió educación de 1.000 probablemente ganará y el que recibió educación de 10, probablemente perderá. Y cuando el que quedó abajo en la repartición de puestos en el mercado se pregunte por qué el otro quedó arriba, la respuesta será que eso era necesario para no tener un sistema de educación “regresivo”.
Este es el caso más obvio de inversión grosera: lo que es el beneficio principal del rico (un sistema que le permite sin límites usar toda su riqueza para dar ventajas a su hijo) ¡se presenta como si fuera una carga del rico y un beneficio para el pobre!
Fernando Atria
www.ciperchile.cl

jueves, 18 de agosto de 2011

consejo de análisis 1º semestre

Estimados Colegas:

Sabemos bien los complicados tiempos que hemos vivido durante estos meses, si en el país las cosas están complejas, en Emaús pueden serlo, a veces, mucho más.Sin embargo, hemos contado con el comprometido trabajo de varios de ustedes que, a pesar, de las dificultades hacen lo posible por sacar sus clases adelante y entregar a sus alumnos el mejor de sus esfuerzos.
A pesar de esto, nos hemos encontrado con resultados poco alentadores a nivel local y comunal, siendo deber de todos como comunidad establecer las causales para generar mecanismos que nos permitan superar estas históricas barreras y avanzar hacia nuevos horizontes, por lejanos que nos parezcan. En este contexto,llevamos  algo mas de dos semanas cerrando procesos, analizando resultados y generando propuestas y compromisos a nivel individual....todo este trabajo lo compartiremos el lunes para generar estrategias conjuntas que nos permitan apoyarnos y funcionar como un equipo de docentes en pro de una sola causa.


miércoles, 27 de julio de 2011

10 lugares comunes falsos sobre la educación chilena y una propuesta para hacerlos verdaderos

Fernando Atria es un destacado abogado y profesor de las universidades de Chile y Adolfo Ibáñez que ha entrado a fondo en el debate constitucional y también en el tema de la educación. En esta última área sus reflexiones se encuentran reunidas en un libro breve pero contundente titulado “Mercado y ciudadanía en la Educación” (editorial Flandes Indiano) que es muy útil leer para comprender la raíz del problema educativo en Chile. En esta serie de columnas que Ciper publica a partir de hoy, Fernando Atria desmenuza las principales mentiras sobre la educación chilena que repiten en el debate público los que se benefician con el desigual sistema. En la primera entrega Atria explica por qué es una mentira afirmar que el sistema permite a las familias elegir la formación de sus hijos.|

Introducción: La angustia del privilegiado

Para el que tiene privilegio, el sistema educacional chileno es el mejor mundo posible. Por supuesto, se podría imaginar uno todavía mejor, que le garantizara legalmente el derecho a mantener sus privilegios a través de las generaciones. Pero eso (tener una clase nobiliaria y voto censitario, etc) es claramente imposible. Y en rigor innecesario: el sistema chileno es casi perfecto para asegurarle al que tiene privilegio que lo mantendrá.
En efecto, en Chile la ley se pone enteramente a disposición de los ricos para que éstos puedan usar toda su riqueza de manera de garantizar que la situación de la que gozan hoy podrá ser traspasada a sus hijos. Es importante aquí hablar con precisión. No tiene nada de raro, y ocurre en todas partes, que el privilegio encuentre muchas maneras ocultas o evidentes de reproducirse. Que en Chile el privilegiado pueda transmitir su ventajosa situación no es lo que hace de nuestro sistema educacional un escándalo grosero. Lo que sí es escandaloso, en lo que a educación se refiere, es que la ley no hace siquiera el intento de limitar la medida en que el privilegiado puede usar su privilegio para privilegiar a su descendencia. Así el que quiere y puede gastar mil en la educación de sus hijos puede hacerlo sin problemas, y su hijo recibirá una educación de mil, junto a otros niños cuyos padres quieren y pueden gastar lo mismo; el que puede gastar 100, gastará 100 de modo que su hijo recibirá, junto a otros cuyos padres pueden gastar 100, educación de 100; el que puede gastar 10 comprará educación de 10, y el que no puede gastar nada irá a la educación municipal, donde se encontrará con otros que no pueden pagar nada.

Y aquí empieza lo bueno. Cuando la educación termine, sus egresados deberán competir entre sí para repartirse los puestos de trabajo a los cuales están vinculados la influencia, el poder y el dinero. El premio se lo lleva (al menos en teoría, porque esto ya contiene una cierta idealización) el que gana la competencia. Pero en esa competencia a un lado está el que ha estado pagando 1000 por su educación y al otro lado el que no recibió nada más que lo que podía ser provisto con la subvención estatal.
No es una competencia justa: sin embargo el privilegiado, cuando gana, dirá que ganó porque lo hizo mejor que otros, de modo que la queja del que quedó en una posición rezagada es fruto de la envidia y una demostración del “chaqueteo”, una enfermedad “típica chilena”. Dirá que el que se queja es un “resentido” (de hecho, el mismo lenguaje en que están escritas estas líneas es habitualmente acusado de resentimiento o de incitar a la “lucha de clases”: hoy es aceptable en público hablar de “pobres” pero no de “ricos”. Y eso, nótese, en un país que en el concierto mundial se destaca notoriamente por su desigual distribución del ingreso).
Pero cuando el exitoso esté solo, le resultará difícil ignorar el reclamo al que Los Prisioneros dieron una expresión tan certera:
Nos dijeron cuando chicos
Los hombres son hermanos y juntos deben trabajar
Oían los consejos los ojos en el profesor
Había tanto sol sobre las cabezas
Y no fue tal verdad porque esos juegos al final
Terminaron para otros con laureles y futuros
Y dejaron a mis amigos pateando piedras
Aunque en público califique esta canción como el ejemplo del “resentido”, no podrá dejar de ver, ante sí mismo, que algo hay ahí que debe ser atendido.
Dicho de otro modo, ser privilegiado, particularmente en un país como Chile, es vivir con la angustia de saber que las posibilidades de vida de uno se construyen mediante la negación de esas posibilidades a otros. Cuando la alienación del privilegiado sea total, se encogerá de hombros y será auténticamente indiferente frente a eso. Pero afortunadamente no hemos llegado todavía a ese punto, por lo que todavía podemos mantener alguna dosis de optimismo (esta es la única buena noticia contenida aquí). El privilegiado necesita aliviar su angustia, porque no es fácil saber que la vida que uno lleva se construye sobre la negación de las posibilidades de vida de otros. No es fácil vivir sabiéndose beneficiario de una flagrante injusticia.
Por supuesto la solución para eso sería que el privilegiado luchara contra el sistema que facilita la transmisión del privilegio: pero claro, esto lo obligaría a renunciar al mejor de los mundos posibles, lo que tendría (para él) un costo alto. Es mejor seguir viviendo en el mejor de los mundos posibles, pero tener una respuesta para negar que uno es beneficiario de una flagrante injusticia. El privilegiado, para aliviar su angustia, necesita que lo convenzan de que no es verdad que él es beneficiario de la injusticia, sino al revés: en realidad su privilegio es una carga, y el que carece de privilegio en realidad es el auténtico privilegiado.
Lo que muestra que la referencia a la angustia del privilegiado no es pura imaginación, es la enorme cantidad de recursos económicos y humanos, expresados en centros de estudios, universidades y “think-tanks”; estudios, publicaciones y encuestas; becas, columnas de opinión y grados académicos, que se invierten en el esfuerzo de dar vuelta las cosas de este modo. Esos centros de estudios tienen académicos altamente capacitados que se dedican a jornada completa a buscar maneras de mostrarle al privilegiado que el modelo de desarrollo chileno en general y el sistema educacional en particular están construidos de modo de mejorar todo lo que sea posible al que está peor situado; que el sistema chileno está diseñado para maximizar la libertad de todos, no sólo de los ricos; que el hecho de que el que tiene 1000 pueda gastar 1000 en la educación de sus hijos no es una manera de comprar una ventaja, sino la carga de tener que financiar la educación de sus hijos, porque si no la pagara de su bolsillo tendría que recibir recursos del Estado y eso es “regresivo”. Es el otro, el que asiste a una escuela municipal, el que recibe el beneficio de una educación “gratuita”.
Todas estas observaciones no sólo son falsas, sino evidentemente falsas; pero lo que le prometen al privilegiado es algo demasiado valioso, y por eso cuando cualquiera de ellas aparece, es elevada a la categoría de verdad indiscutible. Quienes las formulan y publicitan son entonces celebrados por quienes tienen poder e influencia, y se transforman en los “expertos” prestigiados, cuya opinión es siempre atendida por los “líderes de opinión”, que son llamados a ocupar las comisiones presidenciales e invitados a reuniones de alto perfil y entonces son nombrados en centros de estudios con presupuestos asegurados lo que les garantiza la relevancia y el éxito académico. Observando esto, quienes comienzan sus carreras los miran como modelos a seguir por lo que deben empezar a hablar en los mismos términos, y a distinguir del mismo modo lo que es “realista” de lo “utópico”, lo que “la evidencia empírica sugiere” de lo que es “ideología”. De ese modo se construyen los lugares comunes que revisaremos en lo que sigue.
Su resultado es sorprendente: un conjunto de falsedades cuya función es convencer al privilegiado que su privilegio es una carga, y convencer al que carece de privilegio de que el modelo actual es el mejor de los mundos posibles para él. Es tan funcional al interés del privilegiado que pareciera ser el resultado de una conspiración de los ricos. Pero pese a las apariencias, la hipótesis de una tal conspiración es innecesaria. Se trata de un proceso que se desarrolla espontáneamente, sin que nadie lo planifique o prevea. Es la gramática del autoengaño: para que haya autoengaño es necesario que yo no sepa que estoy engañado.

1. “El actual sistema permite a las familias decidir la educación de sus hijos. Protege, así, la libertad de cada uno de elegir”.



FALSO. Este lugar común pretende mostrar que el sistema educacional chileno implica libertad para todos, por lo que su mantención va en el interés de todos. Pero no es cierto que bajo el sistema actualmente existente los padres sean libres de elegir. Que lo sean significa que la educación que sus hijos recibirán depende de ellos, del modo en que ellos crean que es mejor educarse. Pero en realidad para que los hijos de uno reciban una determinada educación no basta que uno elija el establecimiento respectivo, es necesario que sea aceptado por este, es decir es necesario satisfacer las condiciones que el establecimiento unilateralmente fija. Por consiguiente la libertad no es para los padres, sino para los establecimientos educacionales, que siempre pueden aceptar o rechazar una postulación a través de distintos mecanismos, donde el precio es el más común, y la entrevista personal para determinar si la familia “es compatible” con el proyecto educativo, uno de los más grotescos. Esto lo saben incluso los que pertenecen al pequeño grupo de chilenos que accede a la educación particular pagada, para quienes el proceso de elegir un establecimiento y obtener la aceptación de éste no es un proceso marcado por el ejercicio de una libertad de elegir, sino por la angustia de no saber si uno va a ser elegido o no.
Lo cierto es que hoy en Chile la única decisión que toman los padres es con quién NO se educan sus hijos. Cuando una familia paga 10 mil pesos como financiamiento compartido en un establecimiento particular subvencionado la función principal de esos 10 mil pesos es asegurar que todos los compañeros de sus hijos provendrán de familias que puedan al menos pagar 10 mil pesos. Por eso las familias pagan aun cuando su dinero no se traduzca en resultados medibles: esos resultados no importan, lo que importa es el ambiente social del establecimiento.
Así, las familias no eligen un proyecto educativo, sino un criterio de exclusión. La ley no me da libertad de elegir, lo que me da libertad de elegir es mi dinero. Si tengo poco dinero tengo poca libertad y si tengo mucho dinero tengo mucha libertad.
Mirado así es bastante claro quién acude a la educación municipalizada gratuita de hoy: los que no son elegidos por nadie, ni pueden elegir con quien no estar. Tras la estricta segregación por clase, en la educación pública de establecimientos no “emblemáticos” queda el gueto de los que no tienen recursos para elegir, porque no satisfacen criterio alguno de selección. Los liceos de excelencia hacen el descreme final, sacan lo último “utilizable”, que son los jóvenes pobres de buenos rendimientos. Tras eso, en la educación pública, donde va el 37 por ciento de los alumnos chilenos, no queda nada que al mercado le interese. Ellos no están ahí porque, en ejercicio de su libertad, hayan decidido que ésa es la educación que quieren. Para ellos no hay libertad.

El docente innovador y el creativo. Tipología del docente TIC


A menudo, consideramos la actitud innovadora y la creativa como una virtud que todo docente debe poseer intrínsecamente para conseguir unos resultados espectaculares en el aprendizaje de sus alumnos. Basta con haber pasado por un centro educativo, ya sea como alumno o como profesor para darse cuenta de que no es así. Ni todos los docentes son innovadores, ni todos son creativos. No al menos como lo esperamos. Los docentes, como todos son intrínsecamente innovadores y creativos, pero desarrollamos o enfocamos nuestras capacidades de forma distinta y hacia distintos intereses.
La irrupción de las TIC en el ámbito educativo vino de la mano de una tipología específica de profesionales, capaces de innovar, de transformar el estilo docente, y de crear nuevas herramientas y materiales. Por imitación, aquellos que se acercaban a los "nuevos métodos" lo hacían emulando a los precursores, sufriendo en algunos casos la frustración de no poder crear algo novedoso o haciéndolo con dudosos resultados finales, lo que muchas veces se traducía en el abandono de líneas interesantes de trabajo.
Hoy más asentadas las cosas, somos conscientes de que no todos tenemos por qué crear constantemente de la nada, inventar o innovar, sino que a partir de lo ya creado, desarrollamos, evolucionamos y sobre todo ponemos en práctica, lo que nos permite enfocar nuestro potencial creativo en otros aspectos de la práctica docente.
El docente Innovador:
¿Cómo es un docente innovador? 
El innovador: busca nuevos métodos para trabajar, que no se limitan a su trabajo sino que invaden su vida personal. Suele acumular gran cantidad de aparatos porque adquiere las últimas novedades que ya son antiguallas cuando se popularizan, pero es incapaz de deshacerse de ellas. Para él es necesario buscar nuevas soluciones, no tiene reparo en utilizar lo último de lo último, a veces corre el riesgo de que no funcionen, pero nunca tiene la sensación de haber perdido el tiempo porque lo considera una inversión. Intenta convencer a sus colegas de lo útiles que son las nuevas herramientas, el trabajo que le ahorrarán y los beneficios que le acarreará, claro que normalmente no valora las capacidades que él mismo atesora y que su colega tendría que adquirir para que esa evolución no le supusiese un trabajo extra.

El profesor innovador está presente en todos los recovecos de la red, es un "humano 2.0", su perfil está diseminado por todos registros de todos los servicios habidos y por haber, es experto en registrarse, su correo se llena a diario de noticias sobre actualizaciones o novedades, es consciente de lo "efímero" de algunos servicios 2.0, se entera al instante de todo gracias a las RSS, a las redes sociales y por supuesto su teléfono es un smartphone.
Hablando con un profesor innovador siempre tienes la sensación de llegar tarde a todo lo que para ti es una novedad.
El profesor creativo:
La creación, la capacidad para modificar o transformar el mundo, de generar nuevas ideas o conceptos o nuevas asociaciones entre los ya conocidos tiene otra connotación. El profesor creativo TIC usa las tecnologías como un medio útil para conseguir un fin pero de forma simultánea con métodos efectivos hasta ahora, adaptando unos y otros para crear una nueva forma de docencia.
El docente creativo, modifica su entorno, lo adapta en su beneficio y en el de sus fines. Fruto de ese ejercicio en su mente nacen nuevas técnicas y materiales cuya versatilidad le permite apoyarse en diferentes plataformas, aplicaciones o prácticas, sin depender explícitamente de una u otra tecnología.
El profesor creativo se adapta, y lo hace porque tiene capacidad para enfrentarse a los imprevistos, no se le ponen los pelos de punta cuando se va la luz y acepta e integra al momento un texto que un alumno ha obtenido de internet en el que cuestiona aquello que el día anterior enseñó en clase. En palabras de David Sánchez-Barbudo Miranda, un entusiasta de la creatividad en la enseñanza, el docente creativo, conoce al alumno, le saca una sonrisa, no es individualista, nunca lleva la clase cerrada, promueve la participación, es colaborador y es generoso con sus materiales porque no los considera suyos, sino una evolución de lo que otros crearon para él.
Tipología del docente ante las TIC:
  • El necesitado: siempre necesita material, no tendría suficiente con todo Silicon Valley, todos los medios disponibles son insuficientes y a menudo se pierde entre configuraciones y conexiones.
  • El "manitas": es el caso contrario, se apaña con aquello que tiene y es capaz de sacar petróleo de lo que los demás han desahuciado, nunca pide nada y con él sus alumnos aprenden lo que es la "supervivencia tecnológica". Cuando les llega un equipo nuevo suelen decir "si este me iba como un tiro, lo tenía optimizado..."
  • El que siempre pide horas: toda labor tiene que tener una compensación horaria. Enchufar un proyector o hacer una copia de seguridad tiene que estar reflejado en su horario, aunque perder información le suponga no poder continuar con un ejercicio.
  • El inconsciente: más conocido por "sólo puse las manos aquí y la pantalla se volvió azul". Tiene una capacidad extraordinaria para apretar las teclas que empiezan por "F" cuando se inicia un equipo.
  • El tecnófobo: muestra una alergia tópica al plástico y desarrolla con asiduidad conjuntivitis crónica cuando tiene que hacer la programación o la memoria. El "formato" de un texto es un concepto desconocido para él. Sufre una mutación extraña cuando es capaz de abrir un PDF para ver el resultado del concurso de traslados.
  • El que cree que no es capaz de nada "el isi": Para él, las TIC son eso que siempre falla. Cuando se les muestra algo aplican de manera virtuosa la Ley de Murphy y desmontan cualquier intento de convencerles de que las cosas no tienen por qué no funcionar.
  • El maquero: conocidos por sus frases estrellas llenas de suficiencia "esto con mac no pasa" o "con lo sencillo que es esto en un mac". Cada vez que las pronuncian te dan ganas de desaparecer por el hueco del usb pero acabas contestando "ya pero es lo que tenemos".
  • El 386: normalmente de edad madura, no para de comentarte el avance que supuso cuando llegó el primer 386 al centro "eso sí que fue una revolución" afirman mientras buscan en Google.
  • El escéptico: "...Es que esto no lo veo para mi materia..." Nada de lo que les propongas le servirá para su materia. Creen que las TIC son para materias como la plástica, la música o las ciencias naturales, pero no para "materias serias" "porque no terminaríamos el currículo".
  • El calculador: hace en hojas de cálculo hasta la lista de necesidades del departamento y se ofrece en los claustros a confeccionar una para cualquier cosa que suponga más de un dato.
  • El daltónico: tiene grandes problemas para visualizar el color rojo que subraya las palabras desconocidas cuando procesa un texto.
  • El cursero: hace suya la frase "el saber no ocupa lugar", excepto en su carpeta de certificaciones, claro. Hace todos los cursos, presenciales u online que se le ponen por delante, pero los acaba con la frase "todo esto está muy bien, pero luego en clase es otra cosa, si tuvieras a mis alumnos..."
  • El figuras: también conocido como "el acróbata". Experto en el uso de transiciones, animaciones y combinaciones estridentes de color, hace un alarde de figuritas con las presentaciones a la menor ocasión. La visión de las mismas en los presentes provocan graves efectos secundarios.
  • El transportista: cuando compró el portátil no leyó el apartado de las especificaciones técnicas referidas al peso del aparato, porque simplemente, no le importa. Carga con él constantemente y le acompaña a todas partes, por lo que tiene que cambiar de funda antes que de ordenador.
  • El flash: no dudará un momento en mostrarte hasta por el pasillo camino del aula el flash que se curró la noche anterior para que los alumnos aprendan la tabla de multiplicar.
  • El 911: siempre una mano amiga. Generoso hasta el infinito, siempre tiene un minuto de una hora para solucionarte un problema de red, o levantarte un equipo mientras sentencia "no te preocupes..., si antes me ayudaron a mí".

jueves, 21 de julio de 2011

Bienvenidos

Dar inicio a este sitio en estos días resulta un privilegio, dias en que nuestros jóvenes sostiene un lucha que debimos haber dado hace  ya varios años...

Me siento afortunada de ser formadora de jóvenes que están dando lecciones tan importantes al país como las que hemos visto en este último mes y siento, cada vez con mayor convicción, que las artes y las tecnologías son el camino que la educación debiera tomar, observo encantada los grandes despliegues de originalidad y sentido critico de los estudiantes, creo que solo falta que nuestro actual sistema les brinde el espacio para hacer todas estas cosas diferentes que ansían realizar...
Gracias muchachos por su valentía....